Capoeira: La danza de la lucha
La capoeira es el deporte nacional de Brasil, pero también es considerada un arte marcial, una danza, un juego, una filosofía y un arte.
Como arte marcial lleva en sí ataque y defensa que simula un combate pero sin llegar a tocarse. Los participantes deben tener una gran resistencia física para lograr ser superiores a su rival. Si se ve desde el juego, los dos compañeros realizan una serie de movimientos rituales, improvisando sus movimientos. Y, por supuesto, la danza se hace presente con la interacción en donde cada capoerista es libre de crear su propio estilo y practicarla como desee. Cada movimiento transmite un significado diferente a los espectadores que observan.
Las primeras manifestaciones de la capoeira surgieron hace 500 años en Brasil, entre los esclavos procedentes de África. Con ella mostraban su rechazo a la esclavitud y se evadían del sometimiento. Simulaban las luchas perversas de los hombres blancos e imitaban movimientos de animales. Como no podían practicar libremente la actividad, la disfrazaron de baile.
Para los holandeses y los portugueses en Brasil, la capoeira era un juego peligroso, por eso perseguían y castigaban a quienes la ejercían. Era tratada como crimen y el sólo hacer uno de sus movimientos significaba tres meses de prisión. La ley penó la práctica de esta actividad con castigos físicos e incluso deportaban a la isla de Fernando de Noronha a quienes la realizaban.
Propone una filosofía de vida en la que el movimiento une al cuerpo con la mente para llegar a un equilibrio excepcional. Más allá del esfuerzo físico, la capoeira practica un estado mental, superación personal y el valor cultural.
Los movimientos son acompañandos con música creada con instrumentos tradicionales (berimbau, atabaque y panadero), además de cantos y poesías que marcan los ritmos y mezclan sonidos de África y de Brasil.
En el siglo XX esta práctica logró crecer libremente en Brasil. En los años 30 los aficionados a la actividad la transportaron de las calles a las escuelas y así surgieron las academias de capoeira, en las que se enseñaron sus aspectos positivos y sus beneficios para el cuerpo y la mente.
Más tarde, el “juego prohibido” fue reconocido como deporte nacional brasileño. Actualmente es parte del programa de educación física de las escuelas y universidades brasileñas, y ha invadido los gimnasios del mundo occidental, sobre todo de Latinoamérica. En Medellín existe una liga especializada ubicada en la unidad deportiva Atanasio Girardot, además los gimnasios y centros deportivos fomentan su práctica.
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